HISTORIA

La empresa comenzó como un proyecto de comercio de compra/venta de mercaderías en el rubro de la papelería y el embalaje, de manera unipersonal. Después de muchos tropiezos y trabajar en un deposito pequeño, el titular consiguió el alquiler de un local en  Valentín Alsina situado en la calle Florida, y bautizó al emprendimiento con el nombre de  fantasía de: “Papelera Aconcagua”. A raíz de ello el microemprendimiento necesitó de recursos humanos, y como originalmente fue pensado como un proyecto familiar se adhirieron al proyecto algunos  miembros de la familia. Se utilizaron distintas estrategias para ampliar el mercado, expandiéndose a la venta de golosinas, librería, medicamentos de venta libre, artículos de limpieza; y además se comenzó con la distribución en  zonas mas alejadas. 

Teniendo en cuenta  que la empresa surge como tal en el año 1983, dentro de un marco económico caracterizado por la hiperinflación, recién logra adquirir un establecimiento propio en el año 1992. A partir de entonces, ya en el año 1996, con una mayor estabilidad económica y gracias a la aparición de créditos de fácil disposición, la empresa consigue cambiar su estado de comerciante dentro del mercado, al de productora; esto a raíz de la compra de una primer máquina troqueladora. Desde ese momento la empresa toma como emprendimiento y meta la expansión a nivel productivo, buscando anualmente incrementar su disposición de maquinarias. En ese momento la distribuidora contaba con 6 empleados para abastecer a aproximadamente un grupo de 40 clientes (con una producción de 400.000 cajas para pizza por mes). El continuo desarrollo hizo que a fines del 2000 la producción alcance a las 2.000.000 de cajas por mes, ya con 20 empleados dentro del staff productivo y con la incorporación de nuevas maquinas troqueladoras sumadas a un nuevo servicio: la impresión.

Durante cuatro años de trabajo, desde el 1996 el crecimiento de la empresa no solo le exigió una reestructuración edilicia sino que también lo llevo a concretarse como una sociedad, fue así como en 1999 se consolidó “Compañía Distribuidora Aconcagua S.R.L.”, con una duración establecida en su estatuto de 50 años a partir de la constitución de la misma.

Aparece entonces una especie de “departamentalización funcional” de la organización. En este marco se plantea un estado organizativo y sistémico muy similar al actual; surgido de la delegación parcial de las tareas (no así de la toma de decisiones).

Con la crisis económica e institucional del país en el año 2001, la empresa tuvo que incorporar nuevos tipos de producción para ampliar su rango comercial. Incorporó la fabricación de bandejas de cartón. Esto trajo aparejado en un  corto período un aumento excesivo de la demanda del mercado que la empresa manejó concentrándose en la producción. El desarrollo del sistema organizativo a nivel documentación y planificación se vio relegado.

Debido a este crecimiento, y a pesar de la situación socio-económica y política vivida en el año siguiente, la empresa decidió invertir en la invención y desarrollo de maquinarias para poder satisfacer la demanda del mercado de los nuevos productos. Con la puesta en marcha del nuevo sector más afianzado, la empresa tuvo que realizar una nueva búsqueda de personal para desarrollar estas tareas, anteponiéndose a las diversas dificultades que presentaba el país.

Frente a esto y para reducir los costos y asegurar la cantidad de materia prima, la empresa invirtió en la incorporación de una maquina corrugadora. Debido a su gran tamaño requirió alquilar un depósito en las inmediaciones de la planta que se anexó a la estructura existente.

Ya con una estructura más sólida, la empresa expandió su mercado a casi todo el interior del país,  el nombre de “Papelera Aconcagua” como se conocía  anteriormente, se divulgó hacia los países limítrofes y permitió la expansión de su mercado, al realizar las primeras exportaciones fines del año 2003 principios del  año 2004.

Nuevamente la situación política y económica del país presentaron la oportunidad  a la empresa de mudar la planta para resolver ciertos conflictos que tenia, ya que se perdía tiempo, control y coordinación entre los dos anexos, así como también la dificultad de la distribución edilicia de la planta principal que se había visto alterada durante el correr de los años y el crecimiento de la fábrica. Finalmente en el 2006 se concretó la adquisición de nuevos terrenos ubicados en la localización actual de la empresa (Ricardo Balbín 2161, Lanús Oeste). Estos terrenos estaban a construir y a demoler es por eso que durante el año 2006 los socios invirtieron allí, no solo en la adquisición de los terrenos sino también en la construcción y reciclado de los mismos.

La planta  se trasladó en dos etapas. En la primera etapa se mudo el anexo del sector corrugado. Una vez instaladas las máquinas y puestas en marcha, luego de un tiempo se realizó la mudanza del resto de la planta, junto con la administración que se instaló en forma temporal hasta que la oficinas definitivas quedaran terminadas.

Con un espacio más amplio, una mejor distribución física y un mayor control, la empresa logró crecer a lo largo de todo el 2007. 

En este año también se observa el comienzo de la formalización de la empresa. Se adquirieron equipos de control de acceso por tarjeta magnética para la seguridad de ciertas áreas. Además se incorporó la tecnología biométrica de la toma de huellas digitales para el control de horarios del personal.

Actualmente la organización esta redefiniendo y finalizando la construcción de toda la estructura edilicia,